
Marca el silencio las historias que se cuelan por las gotas que huyen por tus ojos, tu cabeza recrea fotografías imposibles,las calles de la ciudad te huelen a espiritus viejos.
Divagas por las aceras buscando una pared para tus oidos,rozas con la punta de tus dedos el aire que perdiste por las noches, te duelen las sienes cada vez que lo recuerdas,aprietas con fuerza...
El sonido no te deja ver más allá de los techos de las casas que se caen y te sientes cansada de que todo siga tan tranquilo.
Ya no puedes respirar más de este aire, recuerdas que te duele cada bocanada que das de el... Retienes la respiración y cierras los faroles que encienden los recuerdos y te sumerges en el mar salado de sus heridas, la noche te huele a sangre.
Regresas desnuda, caminando por las mismas aceras, con las palabras haciendo un nudo en tu lengua con las piernas mojadas y el deseo aun por dentro...
Limpias tus calles y vuelves a los repasos tal vez estos logren hazañas mejores... Lo hace! Lo lográs! Las palabras se sueltan en un grito ahogado, te liberas del cuerpo,el silencio se come el aire y quedas cansada pero al final lo hiciste sola y cómo siempre te preguntas: valdrá la pena sembrar raíces en esta tierra? Y ahí el silencio se te comió la respuesta.
