
La luz tenue nos hacia compañía, los silencios se volvieron fiesta frente a los espejos… las miradas revelaban a dos desconocidos, la atracción se hacía infinita entre los cuerpos… su color llamaba a las delicias de mis manos, su aroma rosaba mis ganas, seducía a mis sentidos su presencia; sus ojos brillaron en el fuego de los míos… no dijimos nada.
La fotografía reflejada se me hacía exquisita, el rojo pintado en la boca armonizaba con la malicia que salía de sus manos, la respiración se detuvo por un segundo, volvimos a miramos… dos extraños y el silencio. Desconocía esos ojos, quería saber aquellos secretos que se escondían en ellos… volví a mirarlos, no importó… me sedujeron… me dejé seducir, y abrieron las llaves de mis poros y brotaron en torrentes los deseos.
La mezcla se me hizo perfecta… el chocolate de su piel alimentó ansias disimuladas en mis profundidades… el cielo se nubló por completo solo por un instante, bajo su boca el silencio se corto con un gemido, la respiración entrecortada bailó de placer con las luces… las palabras sobraban.
...y en un minuto,la nada.


