lunes, mayo 16

Para...


Le di un sorbo, inhalé su humo abrí los ojos y mire el cuadro que cuelga de la sala “orgasmo” se titula… cerré nuevamente los ojos y los volví a abrir, te vi, me vi… pegados a la pared chocolate arrinconando las ganas.

El sillón naranja nos espiaba, los cojines de la sala bailaban la danza de afrodita… comimos silencios, gemidos, suspiros, rabia que salía de un “no sé por qué”.

Para…

…Miradas acompañadas de silencios mordieron unos segundos que respiramos juntos, tus manos corrían por las carreteras de mi cintura, la confusión me agobiaba pero la sensación calmaba a los sentidos.

Para otra vez…

…Bebí hambrienta, comí con sed de ti… perdí la cordura… me embriague.
Palabras sueltas al aire, llenaron la habitación, los espacios se hacían pequeños nos movimos por las paredes… mi pelo se tejía entre tus dedos, tu olor tocaba mi paladar… saboree despacito los lunares de tu cuello, mordisquee los sonidos que salían de tu alma, me olvide de mi nombre… de tu nombre y fui otra.

Para, por última vez abrí los ojos le di otro sorbo inhalé su humo y en ese instante jugué con afrodita a solas.

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