
Ojear los colores de tu camisa, imaginar los aromas que emana tu piel, detenerme en los bordes de tu boca; mientras juego al amazonas con los lunares de tu cuello… tocar las huellas dactilares de tus ojos bailar con los gemidos de tu piel… Sentir.
Estrellar mis manos contra tu pecho, mentir a las caricias de tus manos dibujar con movimiento los cuerpos en la alfombra, morder los espacios que quedan entre nosotros... Sentir.
Volver a la noche, tomar un suspiro… embriagarse de una ceguera de infinito placer, abrir la piel, tomar, beber, comer, masticar, revolver los deseos mientras solo nos permitamos sentir.

