lunes, mayo 23

Sentir


Ojear los colores de tu camisa, imaginar los aromas que emana tu piel, detenerme en los bordes de tu boca; mientras juego al amazonas con los lunares de tu cuello… tocar las huellas dactilares de tus ojos bailar con los gemidos de tu piel… Sentir.

Estrellar mis manos contra tu pecho, mentir a las caricias de tus manos dibujar con movimiento los cuerpos en la alfombra, morder los espacios que quedan entre nosotros... Sentir.

Volver a la noche, tomar un suspiro… embriagarse de una ceguera de infinito placer, abrir la piel, tomar, beber, comer, masticar, revolver los deseos mientras solo nos permitamos sentir.

lunes, mayo 16

Cristal


Entre un mar de gente vi tus ojos negros esta vez no palpito mi corazón, tu olor no robo mis sentidos… te mire, disfrute de ti pero quise desearte y no pude… solo devoré con mis ojos el color miel de tu piel, el negro de tu pelo, el rosa de tu boca… quise desearte pero mi corazón se resistió.

Los colores de tu camisa llamaban a abrigarse en tu pecho, tus manos refrescaban la memoria con gemidos, la respiración dejaba oír lo latidos de un corazón frio, el pensamiento se esfumo del salón, escuche una voz volví a mi y me miraste, esquive tu mirada, me resigne al olvido.

Tomé un respiro, deje que tu perfume me embriagara por última vez me mire en el cristal que tenia de frente, te vi, me vi y me aleje.

Para...


Le di un sorbo, inhalé su humo abrí los ojos y mire el cuadro que cuelga de la sala “orgasmo” se titula… cerré nuevamente los ojos y los volví a abrir, te vi, me vi… pegados a la pared chocolate arrinconando las ganas.

El sillón naranja nos espiaba, los cojines de la sala bailaban la danza de afrodita… comimos silencios, gemidos, suspiros, rabia que salía de un “no sé por qué”.

Para…

…Miradas acompañadas de silencios mordieron unos segundos que respiramos juntos, tus manos corrían por las carreteras de mi cintura, la confusión me agobiaba pero la sensación calmaba a los sentidos.

Para otra vez…

…Bebí hambrienta, comí con sed de ti… perdí la cordura… me embriague.
Palabras sueltas al aire, llenaron la habitación, los espacios se hacían pequeños nos movimos por las paredes… mi pelo se tejía entre tus dedos, tu olor tocaba mi paladar… saboree despacito los lunares de tu cuello, mordisquee los sonidos que salían de tu alma, me olvide de mi nombre… de tu nombre y fui otra.

Para, por última vez abrí los ojos le di otro sorbo inhalé su humo y en ese instante jugué con afrodita a solas.