
Imaginar morir entre las olas perfectas de su pecho, comer de las miradas que da, la luz tenue tocaba su piel y sin pensarlo dos veces me dije: "Es mejor disfrutar"
Toque sus parpados con mis caderas, mi sonrisa iluminó sus manos, el silencio se volvió una fiesta mientras los sentimientos tomaban una pequeña siesta.
El frío del suelo se mezclaba en nuestros cuerpos, la pasión fue parida esa noche, la sensación salió del closet y se dejó ver.
“! Me encanta" Se escuchó como un crujido en el silencio, "tus manos me encantan!", se volvió a escuchar... un suspiro de placer salió de sus entrañas; la oscuridad no dejaba ver sus ojos de extraño pero su olor inundaba la habitación.
Las gotas de sudor se evaporaban en el movimiento, la lluvia de gemidos se hizo huracán... el pedir se volvió carta de vinos que llenaban sus bocas, en los deseos decidieron navegar.
Entonces... todo se vino abajo, el cansancio estremeció las dos masas de átomos que perdieron la batalla contra la ley de la conservación de la energía, el sueño les llenó los ojos.
Un adiós de miradas lleno el momento y un cigarrillo acompañó el siguiente que hasta hoy no logro recordar...

