miércoles, noviembre 9

Temor


Las palabras se riegan bajo las luces blancas de una sala en silencio. El movimiento de las agujas del reloj hace que se escurran gotas de sudor por su nariz y sus manos, sus ojos, que no son suyos, miran con cuidado las letras que van caminando por las paredes, su boca tiembla, el corazón palpita.

Su cabeza da vuelta en un mar de confusiones, los dientes le rechinan mientras lee aquellas sílabas caladas en los bordes de su dedos, un suspiro brota de lo profundo de su ser… el desaliento invade de a poco su alma, se queda sola, callada.

Las gotitas de sudor se vuelven más saladas cuando salen de sus ojos, el pecho se infla buscando una explicación a aquella sensación de derrota; su excusa sigue siendo su libertad pero aun no logra comprender lo que sucede.

La luz que parpadea tres veces le indica que vuelven las consonantes, su paz se ve robada por un instante; ya no le gusta lo que ve, su sonrisa se apaga y el sentimiento no es el mismo, come una bocana de aire para llenar de esperanza sus pulmones; aun espera que todo cambie… pero el tiempo no la perdona.

Dice que el cielo ya no la cuida, los vocablos perdieron su sentido, qué pasa? Se pregunta solo se ha dejado llevar por la monotonía y es que a pesar de su insistencia su único miedo ahora se ha vuelto su compañía.